Resolución de Conflictos

Regulación Legal

Buscamos la solución más adecuada a su conflicto.

Regulación Legal de La Mediación

La norma que ha transpuesto la Directiva de la Unión Europea es la Ley 5/2012, de 5 de marzo, de mediación en asuntos civiles y mercantiles. Posteriormente, el Reglamento Real Decreto 980/2013, de 13 de diciembre, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 5/2012, de 6 de julio, de mediación el asuntos civiles y mercantiles ha regulado distintos aspectos que complementan la ley.

Como consecuencia de esta regulación la mediación se configura en España de la siguiente forma: 

Es un método de resolución de controversias en el que las partes intentan voluntariamente por si mismas llegar a un acuerdo con la intervención de un mediador. Quedan excluidas del ámbito de la ley la mediación penal, la mediación con la Administración pública, la laboral y la relacionado con consumo. Tampoco se puede realizar mediación en las materias que afecten a derechos y obligaciones no disponibles para los implicados, según la ley.

La mediación se asienta sobre unos principios básicos, que pueden agrupar en: principios que afectan al proceso (voluntariedad, igualdad de partes y confidencialidad); principios predicables de las partes (lealtad, buena fe y respeto mutuo); y principios que afectan al mediador (neutralidad e imparcialidad).

Principios:

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Voluntariedad y libre disposición

Son los implicados en el conflicto los que deciden si quieren o no participar en la mediación, siendo libres para abandonarla en cualquier momento, si entienden que no está resultando de utilidad. Por otro lado, los mediadores pueden dar por terminada la mediación si aprecian que no se está desarrollando conforme a las características exigidas (falta de colaboración, finalidad distinta, no respeto a las reglas previamente fijadas…).

Igualdad de las partes e imparcialidad de los mediadores

Las partes intervendrán con plena igualdad de oportunidades, manteniendo el equilibrio entre sus posiciones y el respeto hacia sus puntos de vista, sin que el mediador pueda actuar en perjuicio o interés de alguna de ellas.

Lealtad, buena fe y respeto mutuo entre las partes.
Neutralidad

La mediación permitirá a las partes en conflicto alcanzar por sí mismas un acuerdo.

Confidencialidad

El procedimiento y la documentación utilizada en la mediación es confidencial, extendiéndose la obligación de confidencialidad al mediador, protegido por el secreto profesional, a las instituciones de mediación y a las partes intervinientes, que no podrán revelar la información derivada del procedimiento.

El mediador está sujeto a responsabilidad y se le exige la suscripción de un seguro para cubrir su actuación.